
Trujillo, calaveras en la mesa.
Merienda diaria.
Trujillo, cuchillos en el cuello,
Callando palabras.
Trujillo, impunes crimenes
Duelen más
Que las heridas con sal.
Las guadañas electricas
Han hecho volar cabezas
Que aun parpadean
Y lloran
Las noches, los días
Ambos tan oscuros.
Tan terribles
Con sus gritos de muerte
Y sus coros de almas
Gimientes
Vomitando sangre
En la bandera tricolor.
Trujillo, si aún sientes
No esperes morir.
Para ti no hay cielo.
No hay vida.
Solo infierno. Dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario